CONSEJO DE GESTIÓN DE LAS EMOCIONES
¡Agita el frasco de la calma! Hacer un "frasco de la calma": en un pequeño frasco de cristal (o botella), mezcla agua caliente, cola líquida, pequeños objetos (botones, semillas, etc.) y unas gotas de colorante. Cierra bien y agita. Cuando aparezca el picor, sugiere a tu hijo que coja el frasco con las dos manos y lo agite diciendo "¡Márchate! ¡Picor, deja mi piel en paz!" El ejercicio se repite tantas veces como el niño necesita.
¿PARA QUÉ? Al agitar el frasco, tu hijo se libera y luego se calma observando atentamente los pequeños objetos que vuelven lentamente al fondo del recipiente.